07-03-2016 / En la zona rural de San Fabián

Una centella mató a 32 vacas lecheras



Fuente: Infomaciel.com

Video: periodiconoticion.com.ar

 

La última tormenta que azotó a la región dejó un hecho tan particular como lamentable. Una centella fulminó 32 vacas lecheras de un establecimiento ubicado en la zona rural de San Fabián, a 73 kilómetros al sur de la capital provincial.

 

 

Según publica el portal Notición, de la localidad de Barrancas, los animales buscaron refugio del viento y la lluvia bajo una línea de eucaliptus, junto a un alambrado.

 

"Sin embargo, la naturaleza les jugó una mala pasada y terminó siendo ese alambrado la manera de que la descarga alcanzara a todos los animales al mismo tiempo".

 

Según el periódico, se estima que el productor José Luis Mendi, perdió medio millón de pesos.

 

Las centellas toman la forma de un brillante objeto flotante que, a diferencia de la breve descarga del rayo común, es persistente. Puede moverse lenta o rápidamente, o permanecer casi estacionaria. Es común en el campo observarlas descargar sobre los alambrados. 



+ Noticias


En Portada

Cómo se implementará el Programa Más Terneros

La provincia subsidiará el asesoramiento veterinario sobre 300 madres por productor y se conformarán grupos de “Cambio Rural Santafesino”, en los que se avanzará sobre aspectos como la nutrición. El objetivo es elevar la tasa de destete provincial, de apenas el 50 %.

Cómo se implementará el Programa Más Terneros

Agricultores, paren de producir

Resulta sorprendente que en un país cuya actividad agrícola constituye el principal factor de intercambio y obtención de divisas, haya legisladores que intenten poner palos en la rueda a una actividad que resuelve la vida de muchos argentinos.

Agricultores, paren de producir

El golpe del "efecto germinador"

Según la Bolsa de Comercio de Rosario, se recortarán casi 700 mil Tn (35%) de soja sólo en la región núcleo. El promedio de la oleaginosa de primera cae 11 quintales y las de segunda en 6. El efecto afecta a 6 M de ha.

 

El golpe del "efecto germinador"