31-01-2018 / Agricultura

Semillas forrajeras ¿cuales se consigue para la siembra?

A pocos meses del inicio de la campaña, especialistas del mercado analizan la producción y existencias de las variedaes más importantes.



Campolitoral

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Las buenas perspectivas para la ganadería y el crecimiento en el uso de cultivos de cobertura en lotes agrícolas auguran un futuro promisorio para la industria de semillas forrajeras.

 

Así lo evaluaron dos especialistas en la materia, como el Ing. Agr. Gustavo Picasso y el Ing. Agr. Pablo Grehan, Director y Gerente del Área Forrajeras de la firma Picasso, respectivamente, y anticiparon buenas perspectivas para el sector en 2018. También trazaron un diagnóstico de producción y abastecimiento del mercado para las principales variedades.

 

“El país está entrando en una visión de largo plazo que favorece la implantación de las pasturas”, indicó Picasso, al producirse un crecimiento del stock ganadero, con una producción de carne vacuna que “vuelve a ser rentable”, al igual que la lechería para los productores que “son eficientes”. También vaticinó que “los cultivos de cobertura crecerán en la Argentina, ocupando un lugar importante en los próximos años, como sucede en muchos países del mundo”, como una herramienta para recuperar el suelo, ya que “está demostrado que solo con la siembra directa no alcanza para mantener su fertilidad y su estructura”.

 

Grehan agregó que desde hace varios años, la demanda de semillas forrajeras se activa muy cerca de la fecha de siembra, ya que “hay muy poca precampaña y será muy importante el servicio de entrega inmediata de la semilla”. A continuación trazó un diagnóstico de las principales variedades.

 

Agropiro: No quedó remanente de la mala cosecha 2017. La próxima será muy buena, en el Oeste bonaerense, pero al realizarse en febrero, la semilla solo estará disponible antes del 20 de marzo.

 

Cebadilla: Con stocks limitados pero con buena calidad de los cultivos que se están cosechando, la evolución de la oferta dependerá de la demanda interna y de la exportación a Uruguay.

 

Festuca: En plena época de cosecha, en diciembre, para Grehan, esta especie será la nueva reina de las forrajeras, ya que “es la única que creció en ventas de semillas en el mercado local en los últimos años, a una tasa del 15% anual”, a raíz de que las pasturas se han desplazado cada vez a suelos más marginales, donde se la siembra con buenos resultados. La producción argentina tiene menos área, al cultivarse en campos bajos que fueron afectados por las inundaciones, pero lo que está cosechándose tiene buenos rendimientos. Estará abastecida en las variedades que producen los semilleros, pero faltarán las públicas, que estarán más caras, al acortarse la brecha de precios entre ellas y las premium.

 

Pasto ovillo: especie con demanda en crecimiento. Es la que mejor soporta los veranos secos. Produce bien todo el año y bien manejado es excelente. El abastecimiento interno es pobre. No hay remanente porque la zona de producción es el SE bonaerense, desde marzo a noviembre de 2017, estuvo bajo el agua. La oferta nacional e internacional estará complicada, con precios firmes similares a los de la campaña pasada.

 

Raigrás anual: Está cambiando mucho el mercado. Luego de dos años -2014 y 2015- con grandes excedentes, en 2016 hubo mala producción y aumentó la demanda exportadora, que dejó al mercado interno sin stock, especialmente el diploide, por la aparición de China como comprador. Por eso la campaña 2018 comienza con poco stock, especialmente de diploides. La cosecha entrerriana, una de las abastecedoras de diploides, viene floja. La del SE bonaerense hay menos área, aunque en buen estado y se espera que sea normal. En tanto, la semilla importada tiene valores muy altos para el mercado argentino.

 

Raigrás perenne: tras varios años de stock acumulados por la poca demanda, se dejó de producir hasta agotarse el remanente. Actualmente se está en ese piso que preanuncia una vuelta a la demanda habitual, pero con muy poca producción local, dependiendo de la semilla importada, cuyos valores serán algo superiores a los del año pasado, en que había bajado mucho el precio, por la gran oferta de Nueva Zelanda. Las variedades premium mantendrán el mismo valor y las estándar serán algo más caras.

 

Alfalfa: La disponibilidad es normal. La producción nacional se define más entrado el verano y la importación está en los volúmenes habituales. El precio será similar para las variedades privadas y levemente inferior para las públicas.

 

Lotus: mercado con poco remanente. Hay lotus corniculatus con calidades dispares y cosecha suficiente. El lotus tenius tendrá problemas porque las zonas de producción estuvieron bajo el agua en el invierno y se perdieron muchos lotes, mientras que en otros se cosechará tarde, entre fines de enero y principios de febrero.

 

Trébol blanco: abastecido por producción nacional del SE bonaerense, padeció problemas climáticos, aunque los cultivos de lotes altos están en muy buen estado. Si los precios internos se mantienen firmes, Argentina destinará menos a la exportación y más al consumo interno.

 

Trébol rojo: mercado bien abastecido al igual que Uruguay, que tiene stock remanente. Chile salió del mercado como abastecedor. La demanda está creciendo y puede hacerlo aún más con las pasturas consociadas de rotación corta, sin alfalfa.

La avena le está quitando mercado al raigrás.

 

Avena, centeno y otros verdeos: La avena le está quitando mercado al raigrás. El centeno tiene stock; en el Oeste bonaerense, está en muy buen estado. Entre los productores maniceros tiene buena demanda, sobre todo como cultivo de cobertura, destino para el que se puso de moda, por su muy buen desempeño frente a las malezas resistentes, sobre las que tiene gran poder de control.

 

 

 



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