07-05-2018 / Actualidad

Diagnóstico y propuestas ganaderas

El IPCVA realizó un nuevo seminario regional en la localidad santafesina que fue afectada tanto por las inundaciones como la sequía. Manejo, eficiencia, mercados y “luz alta” para el escenario que se viene.

 



Federico Aguer 
faguer@ellitoral.com

El encuentro se realizó el pasado jueves en el predio de la Sociedad Rural de San Cristóbal y contó con la presencia de más de 450 productores y estudiantes. Además, incluyó un nutrido programa de disertaciones a cargo de técnicos del INTA, del IPCVA y asesores privados.


“La idea es acercarle a los productores de la región las mejores opciones de manejo ganadero para hacer frente a las adversidades climáticas, algo cada vez más común, lamentablemente”, sostuvo Ulises Forte, presidente del IPCVA, quien estuvo a cargo de la apertura del seminario. “Nadie sabe lo que se viene, porque el efecto climático nos demostró que con un mercado solo no alcanza, entonces nos quedan muchas deudas pendientes: debemos ir hacia un estándar sanitario único; una distribución por cortes; un sistema de comercialización mucho más dinámico; abrir nuevos mercados para recuperar la confianza del mundo; y de una vez por todas entender que el mercado interno y el externo no solo no compiten entre sí, sino que se complementan”, enumeró.


También destacó que “lo más valioso que tenemos en Argentina es el mercado interno, y cuando lo entendamos, la ganadería va a despegar. “Igualmente se hace difícil ser optimista en una zona de cría, cuando el ternero vale menos que el año pasado. De lo que no quedan dudas es que la ganadería tiene futuro para los próximos 30 años, pero debemos estar muy atentos y presentes en la discusión, porque una cosa es que la macroeconomía diga que va a ser negocio, lo que no implica que todos ganen. La discusión que se viene para adelante es cómo se distribuye esa ganancia”, expresó.


Seguro seguro


Arturo Navarro disertó sobre la necesidad de avanzar hacia una plataforma de seguros multirriesgo para el campo. “Es destacable que el IPCVA haya incluido este tema, que es un reclamo del productor luego de las inundaciones y la sequía”. Según el ex presidente de CRA, hasta ahora lo único que se ha discutido hasta ahora es la ley de emergencia, “que es obsoleta, y que requiere ser actualizada con la tecnología para lograr diagnósticos más ágiles para eximir al productor”. Navarro insistió en el hecho que esta ley no puede cubrir las pérdidas. “En el mundo se asegura, y el Estado pone hasta el 80 % de la prima porque le transfiere el riesgo a la aseguradora, quien a su vez se lo transfiere a los reaseguradoras a nivel mundial”. Según le manifestó a Campolitoral, de haberse implementado este sistema, los U$S 5.000 millones de pérdida que hoy tiene Argentina se hubieran compensado por lo menos en un 50 % si se hubiera asegurado el rinde de indiferencia”. 


A futuro, insistió con una mayor complementación pública y privada. “Agroindustria ha convocado a una Mesa de Riesgo. Pero a la fecha sólo se cubre el 0.03 %, y el 98 % de lo asegurado es contra granizo. Todo está por hacerse, pero también hay que destacar que no ha habido demanda”, sostuvo en una postura autocrítica hacia el sector. 


Respecto de las salidas para la actividad ganadera, propuso un sólo estándar sanitario. “Todo frigorífico debería poder exportar y mandar el excedente al consumo interno. Con el tiempo se debería complementar con la venta por cortes embolsados, como se hace en el mundo (Uruguay lo hace), con toda la seguridad que implica la trazabilidad para el consumidor interno y del mundo”. También expresó que a la marca ya la tenemos, hay que asegurar los procesos. “Una política ganadera de carne vacuna determina que también funcionen las otras proteínas. Tenemos que hacer un giro de 180° si queremos tener una política ganadera, hay que trabajar con el Estado, con apoyo legislativo, buscamos una ley de riesgo agrícola que no existe en el país. Precisamos una política de seguros agrícolas, con un subsidio del Estado como en cualquier parte del mundo”. 


Los millenias y la carne 


El Ing. Agr. Adrián Bifaretti disertó sobre las tendencias de consumo de los jóvenes. También enfatizó que el precio de la carne subió menos que la inflación. “El IPCVA viene relevando precios de Capital, Gran Bs. As., Rosario y Córdoba, y vemos que la carne vacuna viene incrementando sus precios por debajo de la inflación (18 % el último año con 25 % de inflación). La carne terminó abaratándose frente a otros bienes y servicios. El dato es que el consumo en el primer trimestre aumentó un 1.6 % respecto al año pasado. En ese escenario de caída del consumo general, la carne da una buena señal. En términos de precios habrá que ver hasta dónde pega la seca con una mayor oferta de hacienda. Veníamos atenuando el período de retención, y la seca aumentó la oferta”, aseguró.


Consultado sobre las causas del alza en la s góndolas cuando la hacienda en pie sigue bajando, opinó que es por los “excesivos márgenes de comercialización en el sector minorista. Son cuestiones ligadas a la ineficacia. Tenemos identificada la cuestión al analizar la carnicería en la media res y sus cortes, y esas diferencias plantean márgenes de hasta el 40 %”. 
También destacó el trabajo del IPCVA, que mantiene la promoción del consumo de carne a nivel internacional e interno. “Aquí nos interesa hacer que la gente consuma los cortes poco conocidos, y promocionar el consumo de animales más pesados, porque si logramos que eso se mueva positivamente vamos a tener una mejor integración de la media res con el mercado internacional, y eso nos va a permitir una mejor coordinación entre ambos negocios. A nivel externo seguimos en Ferias, Embajadas, estudios de Mercado en UE y China”.


Aumentar la eficiencia 


Jorge Torelli es el responsable del sector industrial en el Instituto. Opinó que la ganadería “está respondiendo bien” pese a las inundaciones y la sequía, aunque aclaró que esto hizo que se ralentice la producción porque “el ritmo era muy bueno pero por esto muchos se tuvieron que ajustar en campo o con las pasturas”. 
A la hora de proyectar a futuro, coincidió con sus pares al asegurar que “debemos aumentar el peso de faena, pero para ello debemos terminar con la informalidad, controlar un poco más (ahora se están colocando los controladores de faena), etc”.


Torelli apuntó al tema de fondo: hacer que el novillo pesado sea otra vez negocio (con alguna desgravación impositiva mediante, por ejemplo). “Es una rueda que hay que poner en marcha, y para ello los productores deben aumentar su productividad en los campos”.
Además, también hay deudas pendientes tranqueras adentro. Y apuntó a implementar estrategias para mejorar el déficit nutricional, el manejo reproductivo y sanitario. “No puede ser que Argentina tenga un promedio productivo de menos de 200 kg/ha por año. Tenemos que mejorar en todos los índices productivos”. Pero se ilusionó con lo que se viene. “La llave para aumentar la productividad viene de la mano de las nuevas generaciones. con ellos se va a producir el quiebre del pensamiento”.


La importancia del destete
 

El Ing. Agr. Juan Sebastián Vittone (INTA Concepción el Uruguay), disertó sobre el manejo del ganado en condiciones climáticas adversas. Y deslizó consejos clave: “En vacas de cría: destete urgente. Argentina tiene desarrollada toda la tecnología para el destete precoz. Hay información que nos permite retirar un ternero a partir de los 30 días de edad y solucionar la demanda nutricional en medio de una crisis climática”. En condiciones de crisis forrajera, insistió con el destete de toda vaca con cría de más de 30 días. “Vender, capitalizar o enviar a feedlot todas las categorías de invernada. Acopiar todo recurso forrajero sin importar la calidad”. Además, apuntó a un ajuste de la carga animal, priorizando el estado fisiológico de los animales (gestación y crecimiento). Suplementar sólo en aquellos lotes con disponibilidad de forraje. Y confinar las categorías más chicas, ya que el costo de la alimentación será menor. 


“Estas crisis (inundación y posterior seca), ya las tuvimos en 2008, en 1997/98, y 10 años atrás de esto pasaron cosas parecidas. Las historia nos marca que más o menos cada 10 años nos pega una. Hay que prepararse intelectualmente, con una mayor velocidad en la toma de decisiones. Los ganaderos somos bastante conservadores en este sentido, pero si no tomamos la decisión a tiempo lo único que tenemos es un problema cada vez mayor”, aseguró. 


Invertir en infraestructura de agua 


Por su parte, Ivana Diruscio (INTA San Cristóbal), relató el trabajo que realizan en el campo abierto de “La Palmira” donde buscan generar información útil para intensificar los sistemas de cría de Santa Fe. “El tema de la cosecha de agua es fundamental. En campos con limitantes y con alta variabilidad climática, el objetivo es tratar de disminuir los serruchos productivos y que los resultados sean parejos todo el año (ya sean húmedos o secos). Existen tecnologías disponibles que funcionan muy bien y que se pueden adaptar. Sólo cambia el grado de implementación de una u otra, según las condiciones climáticas. El ordenamiento de los rodeos, sumando las tecnologías de insumos y tecnologías de procesos, el asesoramiento y la planificación son fundamentales. El servicio es el momento más crítico. Disminuir los imprevistos, y para ello lo mejor es invertir en infraestructura básica de agua”. 


La calidad de la carga 


Finalmente, Matías Morín (asesor privado CREA Lucila), enfatizó la importancia de traducir en números el aumento de la eficiencia. “Necesitamos aumentar la oportunidad de negocio de nuestros sistemas. Teniendo los terneros, las oportunidades aparecen. La diferencia de facturación se nota cuando sobran vaquillonas preñadas o gordas”, manifestó. Pero aclaró que el proceso lleva de 3 a 5 años, aunque hay créditos largos que ayudan a lograrlo. “Cambiar la calidad de la carga del campo. de 0.5 cabezas/ha a 0.5 MADRES/ha (no es lo mismo una vaca que está haciendo turismo que una que está produciendo terneros).

 

A mayor porcentaje de preñez, menor necesidad de reposición. Las etapas de recría y engorde se evalúan sobre la marcha. Hay un 23 % de tasa de destete entre los productores promedio con los de punta”, finalizó.



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